domingo, 6 de noviembre de 2011

JANOHSES Y EL DESCUBRIMIENTO DE SUS PROPIAS PASIONES

Janohses un artista holandés dedicado al arte digital. Es licenciado en Ciencias Económicas y hace años tenía una exitosa empresa de publicidad. Según sus propias palabras, sólo le interesaba el dinero, las casas y coches de lujo y salir con los amigos. En el trabajo era inconstante y en las relaciones se aburría y cambiaba con frecuencia sin saber por qué. Un día recibió unos e-mails sobre la Concordancia Armónica, una conjunción planetaria que se da cada cientos de años. Le dijeron que si esa noche meditaba, obtendría respuestas. Así lo hizo pero no sintió nada.
Varias semanas después comenzó a ver en su mente imágenes (que él llama hologramas) perfectamente definidas, mientras trabajaba delante del ordenador. Pensó que aquello era debido a que estaba trabajando demasiado. Pero le gustaron tanto los hologramas que los dibujó en el ordenador y los colocó en su web. Al poco recibió e-mails felicitándole por sus diseños en base de los círculos de las cosechas de Gran Bretaña. Tuvo que buscar información sobre el tema porque era algo que desconocía y nunca le interesó. Aquello le sorprendió mucho. Un par de semanas después comenzó a oír una voz en su cabeza y preocupado pidió cita en un hospital psiquiátrico. Iba anotando lo que le decía en su mente aquella voz para contárselo al psiquiatra el día de la consulta.
La voz le explicaba el sentido de la geometría y cómo trabajar con ella. Decidió seguir las extrañas instrucciones para ver a dónde conducía todo aquello y creó una presentación multimedia con una pantalla gigante en la que se iban formando las imágenes, acompañadas de música y una serie de preguntas y reflexiones personales. La gente que vio esta presentación quedó muy impactada y Janosh muchos e-mails en los que le agradecían la experiencia vivida con las imágenes, afirmando que alcanzaron mayor equilibrio en sus vidas.
Aquella cita con el psiquiatra jamás tuvo lugar. Poco tiempo después Janosh dejó su empresa para dedicarse exclusivamente a crear hologramas geométricos digitales mediante ordenador. Hoy viaja por todo el mundo mostrando su trabajo en impresionantes espectáculos multimedia, que está convencido pueden cambiar nuestras ideas y con ello la marcha del planeta. Esta convicción le ha llevado a exponer su arte en la sede de la ONU en dos ocasiones.

“El principio básico de estas presentaciones es inspirar a las personas para que descubran
su propia pasión y para que conviertan sus sueños en realidad.”

Años atrás Janosh no creía en energías sutiles, ni en los círculos de las cosechas, ni en misticismos filosóficos. A raíz de su particular experiencia subjetiva todo esto cambió de forma bastante radical. Se vio obligado a elegir entre encontrar una respuesta aceptable o sucumbir a la locura. Afortunadamente encontró su respuesta, muy peculiar, aparentemente nada objetiva y posiblemente demencial en opinión de algunos. Es obvio que tiene los pies bien firmes sobre la tierra y ha logrado combinar pasión con supervivencia, es decir se dedica a lo que más le gusta hacer y además vive de ello.

Según Janosh sus representaciones son un conjunto de imágenes geométricas combinadas con sonidos que sirven de patrones de activación subconsciente que abren nuestro sistema nervioso a nuevas dimensiones. Cada holograma es como una llave o código para activar nuestro ordenador biológico. Se trata de un lenguaje sin filtros que te proporciona un mayor entendimiento de quién eres realmente. Esa es su conclusión, a la cual llegó tras comprobar la reacción del público que asistió a su primera presentación.
En cuanto al origen de los hologramas y la voz que percibía en su cabeza Janosh nos dice que cree que se trata de Arcturianos (o Arturianos), unos seres espirituales altamente desarrollados que vienen de la quinta dimensión para guiarnos.




































































domingo, 23 de octubre de 2011

ARTE EXTRATERRESTRE

Los Crop Circles aparecidos en los campos de cultivo de trigo continúan desconcertando a campesinos, autoridades y sociedad en general. ¿Quién los hace, como, por qué y para qué? son la preguntas más frecuentes sobre estos misteriosos y enigmáticos círculos de las cosechas.

El fenómeno de los círculos se ha convertido en el mayor enigma al que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI: dimensiones gigantescas que llegan a abarcar varios cientos de metros de diámetro en cada uno de ellos, una concepción de los diseños para ser vistos exclusivamente desde el aire tal y como ocurre en las líneas de Nazca, una perfección absoluta en los trazos como señal de identidad propia y, sobre todo, unos códigos, unos significados, unos mensajes en cada uno de ellos capaces por sí solos de cambiar nuestra manera de pensar y la concepción que tenemos del universo.

Conocidos como crop circles, círculos de las cosechas, círculos de los cultivos, agroglifos y por muchos nombres más, este fenómeno de los extraños diseños que aparecen en los cultivos en distintas partes del mundo desde hace décadas ha representado y representa un misterio apasionante para los que se han dedicado a su investigación.

Se trata de complejas formaciones geométricas que aparecen, durante todo el año y sobre todo tiempo de vegetación (grano, maíz, espinaca, patatas, zanahorias, plantas de mostaza, etc.), pero también sobre nieve, hielo y arena e incluso en bosques, donde árboles enteros aparecieron doblados hasta el suelo en círculo.

 Los CC’s no son un fenómeno moderno. Grabados y dibujos de hace cientos de años así lo demuestran. En el Reino Unido, los granjeros recuerdan haber visto círculos y dibujos parecidos desde hace generaciones. En la edad Media cuando aparecían en épocas de cosecha, se les llamaba “Círculos de las Hadas”, por cuanto aparecían inexplicablemente de un momento a otro, acompañados de un extraño zumbido en el ambiente. Se advertía a la gente del peligro que suponía para alguien adentrarse en esos círculos mágicos, ya que podrían desaparecer y quedar prisioneros en el mundo de los Gnomos, Hadas y Elfos. En 1.966, en la provincia de Queensland en Australia, aparecieron unos óvalos perfectos y sencillos cuya creación no podía atribuirse a la acción humana. Se los calificó de “nidos de platillos” y pasaron a formar parte de los enigmas pendientes de la ufología.

Pero fue alrededor de 1980 cuando se empezó a prestar atención de verdad al fenómeno, principalmente en el sur de Inglaterra, donde aparecen la mayoría de los diseños. A principios de esta década, los medios británicos informaron sobre esta cuestión por primera vez. Desde entonces, miles de agroglifos se han descubierto en muchos países del mundo. Cientos aparecen cada año, la mayoría durante las noches de verano al sur de Inglaterra, donde se produce la mayor concentración de este fenómeno alrededor de los lugares sagrados de Stonehenge, Avebury y Silbury Hill.

La compleja geometría inherente a muchas de las formaciones. La precisión que se logra en campos que son ondulados o inclinados, que abarcan grandes extensiones de terreno, en la oscuridad de la noche y en todo tipo de climas, estimula la curiosidad. El hecho de que muchos de los elementos encontrados dentro del perímetro de los círculos sólo podrían haber sido afectados desde puntos exteriores en los círculos, cuando el cultivo se encuentra intacto, se añade al misterio.

Éste es uno de los mayores misterios que encierran. A veces esos diseños han aparecido en cuestión de pocos minutos, como por ejemplo el producido cerca de Stonehenge. Allí, varios testigos declararon que en esa zona no había nada a las 17,30 h. de aquel día. Apenas media hora después se descubrieron en aquel mismo lugar hasta 151 círculos concéntricos con una medida total de 279 metros. Cuando se estudiaron se dieron cuenta de que las plantas sobre las que se dibujaban esos círculos no habían sido siquiera cortadas, sino que estaban aplastadas pero sin romper el tallo. Cada planta se inclinaba a un lado y se enlazaba con la anterior. Además estas plantas estaban afectadas por anomalías químicas y electromagnéticas.

















































































































COLECCIONES EXPUESTAS